jueves, 24 de julio de 2014
 
Hernias crurales

La hernia crural no es tan frecuente como la inguinal, pero sin embargo el riesgo de complicaciones en este tipo de hernias es mayor por lo que el tratamiento quirúrgico debe ser realizado lo mas precozmente posible.



Se considera que el motivo de su aparición es el aumento de la presión intraabdominal en ocasiones producido por estreñimiento, bronquitis o embarazo, de hecho este tipo de hernias son mas frecuentes en mujeres multíparas.



Las hernias crurales son raras en niños, se observan con mayor frecuencia entre los 40-70 años. En cuanto a la distribución por sexos la hernia crural es 4 a 5 veces mas frecuente en las mujeres que en los varones, la localización es mas habitual en el lado derecho que en el izquierdo.

La hernia crural se localiza en la región inguinal pero en una posición mas baja en comparación a las hernias inguinales ya que estas hernias se origina por debajo del ligamento inguinal. En ocasiones pueden llegar a confundirse con adenopatías, lipomas e incluso la diferenciación con una hernia inguinal puede ser difícil.

La primera manifestación de una hernia crural puede ser un cuadro de obstrucción intestinal.



El tratamiento de la hernia crural puede realizarse utilizando diferentes vías de abordaje:

  1. Anterior:
    • Crural propiamente dicha
    • Inguinal
  2. Posterior:
    • Vía preperitoneal abierta
    • Vía preperitoneal laparoscopica.

El abordaje anterior por vía crural es el preferido por nosotros para las hernias no complicadas y la técnica quirúrgica de elección consiste en la colocación de una malla de polipropileno en forma de tapón (Técnica del Plug de Lichtenstein, fotos 1 y 2).

Es una técnica sencilla, rápida con buenos resultados y fácil de realizar con anestesia local. El abordaje preperitoneal abierto tiene ventajas en aquellos pacientes con hernias crurales estranguladas ya que facilita la cirugía en aquellos pacientes en los que pueda ser necesario la realización de una reseccion intestinal.